Nosotros

Somos una asociación civil sin fines de lucro que trabajamos juntos para conseguir un mundo más justo y equitativo, cuyo origen data de hace más de 30 años. En Madrid, un grupo de amigos, la mayoría de ellas nucleadas en torno al Instituto Intercultural para la Autogestión y la Acción Comunal (INAUCO) y la Asociación Española de Sistemas Generales (SESGE), nos constituimos en asociación con el nombre de “TIERRA UNIDA, TIERRA DE TODOS”, el 22 de noviembre de 1987, aunque el registro por el Ministerio del Interior y la aprobación de sus estatutos fue el 14 de abril de 1988.

Entre los fines establecidos en el artículo 4º de los Estatutos de nuestra asociación, se encuentra el de activar la toma de conciencia de las personas y los grupos, para que afronten por sí mismas sus problemas y los del entorno, mediante capacidades de auto-organización y de cooperación creativa; estimular la reconversión del enorme ejercito de desempleados en agentes libres y voluntarios de tareas de reequipamiento social y equilibrio humano, de auto-organización social para afrontar las dificultades en la educación, el medio ambiente, la animación cultural, la lucha contra las disfuncionalidades sociales; impulsar el sentido generalizado de responsabilidad ciudadana, por el que todos deben asumir, en algún momento, una función de responsabilidad social, entendida como un servicio comunal de dirigir o cooperar de acuerdo con sus capacidades y aptitudes; promover el conocimiento entre los pueblos y rechazar el carácter inevitable de la confrontación y el aniquilamiento. Pensamos que el enriquecimiento colectivo de nuestras personalidades diferenciadas se verá estimulado en la confluencia de valores diversos de pueblos y culturas, en la simbiosis entre ellos en vez el dominio de uno sobre otros; perseguir la convergencia universal para la paz, la libertad y el respeto a la dignidad de la persona. Y para ello:

  1. A) Defender el uso común y universal de tantos bienes que solo deben ser de la Humanidad, y al servicio de los más necesitados.
  2. B) Considerar que son perseguibles universalmente las medidas y actos que degraden a las personas, las privan arbitrariamente de sus derechos e impiden ejercer sus libertades.
  3. C) Presionar para reducir los medios de destrucción- en un horizonte de su desaparición total- para que el enorme excedente económico de recursos que generaría tenga un uso de equidad planetaria para reequilibrar las posibilidades de los individuos, grupos y pueblos más desfavorecidos (…).

Necesitamos también promover una renovación radical de la educación para propiciar la libertad solidaria frente al poder atemorizador de la autoridad dogmática. (…)

Articular una red universal de grupos comunitarios que compartan este espíritu, en la búsqueda de la comunidad de los libres.

El estudio del desarrollo integral más adecuado para cada país, especialmente los más pobres, considerando, sobre todo, las dimensiones comunitarias y la dignidad personal de sus habitantes.

Desde entonces cada uno de aquellos promotores hemos hecho lo que hemos podido, algunos ya han desaparecido y otros continúan en la tarea sin desanimo, pero con la conciencia de que es aún tarea para varias generaciones, si sobrevivimos. La estrategia de los peldaños, de los pequeños pasos, sigue siendo válida sobre todo en el cambio de los corazones. Toda la violencia del mundo que nos envuelve y el egoísmo mezquino de los que solo pretenden hacer de sus covachuelas un lugar de privilegio y superioridad para unos pocos, sordos al clamor universal de la condición humana, no nos ha de hacer claudicar de esta estrategia mejora.